Sección elaborada con la colaboración de Saturnino San Juan Martín (Datos estadísticos y referencias históricas) y Jaime Hernández Mansilla (Bibliografía y fotografías antiguas).

Madrid tiene una importante tradición en el cultivo de las abejas, como se refleja por ejemplo en la toponimia de la región en múltiples poblaciones como Colmenar Viejo, Colmenar de Oreja, Colmenar del Arroyo, Colmenarejo, etc. También la abundancia de colmenares tradicionales es testigo de la importante actividad apícola de la región.

La apicultura tradicional se realizaba empleando colmenas de panales fijos, a semejanza de las colmenas naturales. Este tipo de colmenas no permiten más manejo que la  cosecha de la miel, que además debe realizarse destruyendo parte de los panales.

Colmenar tradicional en la localidad de Colmenar Viejo

Colmenar tradicional en la localidad de Colmenar Viejo. Foto cortesía de E. Luengo

Antigua colmena de panales fijos en un colmenar en desuso. Foto 2010.

Antigua colmena de panales fijos en un colmenar en desuso.Foto cortesía de E. Luengo

La revolución que cambió los sistemas tradicionales de apicultura tuvo lugar a mediados del siglo XIX con la invención de la colmena de cuadros móviles por parte de Langstroth en los Estados Unidos. Este tipo de colmena permite la inspección del núcleo de cría y los cuadros de miel de la colonia, lo que hace posible un tipo de apicultura racional y mucho más productiva.

 

Colmena Langstroth según figuraba en el libro "La abeja y la colmena" de Langstroth

Colmena Langstroth según figuraba en el libro
“La abeja y la colmena” de Langstroth

El colmenero Espanol

En España la difusión de la colmena movilista se realizó a través de apicultores pioneros entre los que destaca Enrique de Mercader-Belloch, que estableció la primera fábrica de colmenas modelo Layens e inició la publicación de la revista El Colmenero Español.

En la región de Madrid la introducción de las colmenas movilistas fue realizada por apicultores de la importancia de Teodoro J. Trigo, que fundó La Moderna Apicultura en 1919, la primera fábrica de colmenas Langstroth modificadas, que patentó con la denominación “Colmena Perfección”. Trigo fue también el responsable de la escuela de apicutores de Madrid ubicada en la Casa de Campo y que se impartió cursos prácticos anuales a partir el año de 1922. En esta escuela se formó un importante número de apicultores en las técnicas de la nueva apicultura movilista.

Trigo es autor también del libro “Apicultura Práctica y Sencilla” un libro de apicultura aplicada basado en su experiencia propia como apicultor, que presenta además la adaptación de los conocimientos generales a la realidad del terreno y clima del entorno de Madrid.

Otra figura relevante a destacar en la apicultura de Madrid, y por tanto de España, fueron Javier Cabezas y su mujer Maria Estremera. Cabezas fue sucesor a partir de 1940 de Teodoro J. Trigo en la escuela de apicultura de la Casa de Campo, y también fue autor del libro “Apicultura Práctica. La cartilla del Colmenero” en 1951.

También cabe destacar la labor de Narciso José Liñan Heredia con la escuela de apicultores para maestros rurales organizada en Miraflores de la Sierra a partir de 1927.

El impulso de la apicutura racional en nuestra región también debe mucho a numerosos apicultores anónimos que con su interés y esfuerzo lograron la extensión de los nuevos conocimientos y la continuidad generacional de esta afición-trabajo que es el cultivo de las abejas.

Cursillo-Madrid-1941

Cursillo de apicultura en Madrid, 1941.

Colmenar-movilista

Colmenar movilista en Moralzarzal de D. Horacio Hernandez. Hacia 1930 Foto cortesía de Jaime Hernández Mansilla

La introducción de la colmena movilista en Madrid, al igual que en el resto de España, tuvo cierto retraso debido a la inercia de las costumbres tradicionales, de manera que a principios del siglo XX aún era mayoritario el uso de colmenas de cuadros fijos frente a las de cuadros móviles, siendo a partir de entonces más o menos rápidamente sustituidas en Madrid principalmente por el modelo de colmena Langstroth- Perfección, y en menor medida por la colmena tipo Layens.

Según el Catastro de Ensenada la región contaba con 15699 colmenas en 1751 especialmente distribuidas en las poblaciones de Colmenar Viejo, San Martín de Valdeiglesias, Manzanares el Real, y otras poblaciones como Valdemorillo, Robledo de Chavela, Villarejo de Salvanes, Villa del Prado, Hoyo de Manzanares, Pedrezuela, Torrlaguna, Miraflores, etc.

La estadística del Sindicato de Apicultores de 1928 indicaba un número de colmenas similar, 15654 y 336 apicultores, y en los inicios de la década de los 30 un número algo superior en torno a las 16900 colmenas. En conjunto frente al número de colmenas nacional se trata de un porcentaje no muy importante de las colmenas existentes, sin embargo como se ha mencionado la actividad apícola ha tenido y tiene una importante influencia en la región.

Colmenar en la provincia de Madrid hacia 1930. Foto cortesía de Jaime Hernández Mansilla

Colmenar en la provincia de Madrid hacia 1930.
Foto cortesía de Jaime Hernández Mansilla

 Foto cortesía de Jaime Hernández MansillaAntigua colmena modelo Layens. Foto cortesía de Jaime Hernandez Mansilla


Foto cortesía de Jaime Hernández Mansilla Antigua colmena modelo Layens.
Foto cortesía de Jaime Hernandez Mansilla