Cómo darse alta en el Registro de Explotaciones ganaderas

Empezar en apicultura en la Comunidad de Madrid es mucho más que adquirir unas colmenas y encontrar un buen asentamiento: es dar el primer paso hacia una actividad apasionante, con un importante valor ambiental, social y productivo. Precisamente por esa relevancia, antes de iniciar la actividad es necesario inscribir la explotación en el Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA). La Comunidad de Madrid establece que este trámite es obligatorio antes de comenzar, que puede realizarse en cualquier momento y que, además, no conlleva tasa. Esta obligación no afecta solo a quienes se dedican profesionalmente, sino también a quienes se acercan a la apicultura por afición.

Lejos de ser un simple requisito administrativo, el REGA es la herramienta que permite desarrollar la actividad con garantías, seguridad y reconocimiento oficial. Gracias a este registro, la explotación queda correctamente identificada, se facilita su trazabilidad, se ordena el control sanitario y se asegura que el manejo de las colmenas se ajusta a la normativa vigente. También abre la puerta al acceso a determinadas ayudas públicas vinculadas al sector. En definitiva, incluso cuando se empieza por interés personal o por pasión por las abejas, registrar la explotación es una forma de hacer las cosas bien desde el principio: con responsabilidad, con seguridad y con el compromiso que exige una actividad tan valiosa para el medio natural y para la sociedad.

En este enlace tienes la información oficial de la Comunidad de Madrid para realizar este trámite.

Antes de empezar, el hecho de tener un certificado digital admitido por la Administración facilitará mucho el trabajo, es más ágil solicitar, modificar, consultar, etc.

  • El primer paso es definir bien la explotación que vas a registrar: quién será el titular, dónde se ubicarán las colmenas y si el asentamiento estará en finca propia o ajena. En apicultura, si instalas las colmenas en terreno de otra persona, debes aportar permiso escrito del propietario; y si tu explotación estante tiene varios asentamientos en Madrid, debes indicar cuál es el principal y cuáles son los secundarios.
  • El segundo paso es preparar la documentación. Para una inscripción inicial, la Comunidad de Madrid pide la solicitud, la acreditación de la representación si procede, una memoria descriptiva de la actividad, un programa sanitario firmado por un veterinario colegiado, planos catastrales o georreferenciados, un croquis de instalaciones, una declaración responsable de cumplimiento normativo y el Anexo II correspondiente a la especie; en apicultura, el anexo específico es el Modelo I Apícola. Además, para explotaciones apícolas se exige la escritura de propiedad de la finca o, si no es tuya, el permiso del propietario del terreno. La Administración consulta de oficio la identificación del titular salvo oposición motivada.

En este sentido, APISCAM te ofrece posibilidad gratuita, una vez dado de alta como socio, del programa sanitario, firmado por nuestro veterinario. Debes tener en cuenta que, para ciertos trámites obligatorios anuales, una vez que obtengas el REGA, necesitarás regularmente el servicio de un veterinario.

  • El tercer paso es presentar la solicitud. Puede hacerse por vía electrónica, adjuntando la documentación y firmando el envío. También puede hacerse de forma presencial si no estás obligado a relacionarte electrónicamente con la Administración; en ese caso se cumplimenta el formulario, se descarga en PDF, se firma y se presenta en los registros habilitados.
  • El cuarto paso es atender la tramitación. Una vez presentada la solicitud, la Comunidad revisa el expediente y, si falta algo, requiere subsanación en un plazo de 10 días hábiles. Si todo está correcto, se dicta resolución favorable y se inscribe la explotación y, tras una primera inspección e informe favorable de los servicios veterinarios oficiales, asigna el código de identificación de la explotación.

Formar parte de nuestra asociación significa contar con el respaldo de una entidad sólida y de una amplia red de apicultores con perfiles y niveles de experiencia muy diversos, capaz de acompañarte también en los primeros trámites necesarios para iniciar tu actividad.

En este sentido, te ofrecemos apoyo en la gestión del alta, incluyendo la disponibilidad de un servicio veterinario colegiado, requisito necesario para la tramitación.

Además, la asociación pone a disposición de sus socios una comunidad activa en la que resolver dudas, compartir experiencias y recibir recomendaciones prácticas; cursos de iniciación que consideramos fundamentales para comenzar en apicultura con una base adecuada; un canal de consulta entre compañeros a través de WhatsApp; y, para quienes aún no disponen de un primer asentamiento, la posibilidad de solicitar el REGA en alguno de los que tenemos preparados para nuevos socios, donde además podrán contar con la cercanía y orientación de apicultores experimentados.